jueves, octubre 25

Lo que dicen tus alas...

Imagen: Gustavo Aimar



Las mariposas son un símbolo de los sobrevivientes del Holocausto, fundamentalmente de los niños que se hallaban en los gethos esperando por su aniquilación. Las docentes a cargo de ciertos gethos (la idea original surgió en el de Theresienstat=Terezín), estimulaban a los niños a recortar y colorear mariposas, símbolo del vuelo libre, del escape, pero también de la fragilidad y la levedad del ser. Se escogió la mariposa como símbolo, y no por ejemplo un ave: ello reflejaba la sensación infantil de incertidumbre en el getho, o el deseo de volar libre, aunque más no fuere por un par de días que es lo que normalmente vive una mariposa, si no menos tiempo aún.


En medio de la degradación y la desesperación, los prisioneros de los campos de concentración se negaban a permitir que se perdiera y destruyera su creatividad. Incluso cuando luchaban por su supervivencia, los prisioneros utilizaban cualquier trozo de papel o restos de lápices que encontraban para expresarse. A través de la poesía y el arte, afirmaban su propia existencia y documentaban los horrores que temían que se desconocieran u olvidaran.






Y como para mí, los holocaustos siguen ocurriendo (Argentina y los niños : hambre - desnutrición infantil- trabajo infantil - violencia fatal- accidentes viales- pegamento- paco- alcohol- analfabetización), transcribo una frase popular-anónima:




Primero vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por mí pero ya no quedaba nadie que dijera nada por mí.


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Agradezco inmensamente a Gustavo Aimar por autorizar la compañía de su especialmente emotiva ilustración, sobre Ana Frank.

9 comentarios:

sandra dijo...

wow! aun tengo los pelos parados de emocion por el texto... estoy sin habla..sinceramente muy lindo..mas que lindo es sobrecogedor... me inspira!!!!

gracias por linkearme...que honor!
me animas a continuar GRACIAS!!!!

un abrazo

el gran pablinew dijo...

Hermoso texto Laura, me gusto mucho la información que pusiste, ya que la desconocia.
Realmente un gusto encontrarme con temas como los que pones en tu blog. Un abrazo.

Laura dijo...

Gracias, chicos!!

Fer dijo...

Sobrecogerás tus palabras y tristemente reales.
Me gusta muchísimo imagen de cabecera de esta entrada.
una palmada.

Laura dijo...

Hola Fer: La imagen pertenece a Gustavo Aimar, excelente ilustrador argentino.
En breve, paso a curiosear tu blog!

Gustavo Aimar dijo...

Muy bello este dato (aunque triste, por cierto)... Luego de leer el diario de Anna Frank he leído más cosas y he visto películas sobre estos temas, y esto de las mariposas te juro que no lo sabía... Gracias!!

Laura dijo...

Hay un libro La rueda de la vida, donde la autora (sueca) relata haber visitado un campo de concentración en Polonia y dice haber visto una imagen que se repetía una y otra vez, Mariposas. Unas toscas otras detalladas, hechas con piedras, uñas en los camastros de madera, en las paredes. No podía imaginar encontrarse mariposas en un lugar tan horroroso.
También existe el proyecto Mariposa donde desde las escuelas (varias del mundo) intentan confeccionar un millón y medio de mariposas para recordar a cada niño asesinado.(un millón y medio de Anas Frank)
Todo esto lo descubrí yo también hace pocosco días.
Nada casual sino causal.

Laura dijo...

Perdón, pocos días

Del dijo...

Me hiciste conmover hasta las lágrimas Laura. Gracias.